
¡Olvido... Tu esencia!...
¡Olvido...Tu amor!
Me duele en el alma
tu perverso hedor…
Cenizas tan negras…
¡Tan negro sentir!...
De luto me dejas
de tanto sufrir.
Olvido yo llevo...
Dentro de mí ser…
Tu entraña me mata…
¡No quiero ya ver!
Mi fosa has cavado,
en el corazón…
Lo ocupaste de odio…
Y de vil traición.
Con ojos llorosos…
¡Mirando hacia el mar!...
Le pido salitre…
Para embalsamar.
¡Pues dicen que cura…
Que me hace sanar...
Reseca la llaga…
Y cura el penar!
A veces, lo mejor es el olvido. Echar salitre en las yagas del sentimiento para que cicatricen pronto.
ResponderEliminarHermosos versos.
Un abrazo.
Me solidarizo contigo y pido que tu amiga consiga la felicidad saliendo de ese pozo que describes y que me hace temblar de dolor y de disguso.
ResponderEliminarUn bico dende moi preto de ti
Pues no sabía eso de echar salitre me imagino que será un remedio antiguo que usaban las abuelitas, ojalá que se recupere pronto tu amiga hagámos votos. Un abrazo.
ResponderEliminarOlá....
ResponderEliminarEstou aqui
apenas para uma visita breve
sem passaporte ou bandeira.
Sem limites... sem identidade.
Me deixando espalhar em pétalas
para que meu suave perfume um dia seja saudade.
Beijos na tua alma!!
Gracias Caracola por tu entrada, tienes razón el olvido muchas de las veces hay que aplicarlo.
ResponderEliminarUn beso
Gracias Albino por tu solidaridad con mi amiga,en su nombre te lo agradezco.
ResponderEliminarUnha aperta dende a nosa Galicia.
Querido amigo Drac,pues tienes mucha razón es un remedio casero de nuestros ancestros.
ResponderEliminarUn abrazo.
María grazas polas túas verbas e pola visita o meu blog.
ResponderEliminarUnha aperta.
Hola: Si, las heridas del cuerpo las cura el agua del mar, o agua de sal preparada en nuestra casa. Pero las heridas del alma... esas las cura el tiempo. Hermoso verso. Un beso. Se feliz.
ResponderEliminarMarina tu siempre tienes razón, las del alma son las que mas pesan.
ResponderEliminarUn abrazo amiga.¡ Cuídate!