
La flor entrega fragancia,
color y palpitación;
su diversidad de esencia,
tonifica el corazón.
Con ellas siempre brindamos,
con placer y distinción;
la cortamos y la enviamos,
como felicitación.
¡Cuánto agradan al llegar!
¡Qué alegría! ¡Qué impresión!
las asimos al tocar;
con majestuosa pasión.
Son las reinas del amor
del cariño y la ilusión;
su aceptación es mayor
si lo ordena el corazón.